Disclaimer: Esta entrada no está patrocinada por Cinépolis o algo asi xD.

Disclaimer: Esta entrada no está patrocinada por cinepolís o algo así xD. Imagen: Wikimedia commons

No es frecuente que participe en rifas y tampoco es frecuente que gane algo en ellas, pero en esta ocasión se presentó una excepción! Ayer (Sábado) en el trabajo nos festejaron el día del maestro con una comida y una pequeña rifa de pases dobles para el cine.

Después de un menú compuesto (casi) exclusivamente de comida asiática (Chop suey y una receta aparentemente hindú llena de especias), llegó la hora de la rifa. Al principio nadie estaba 100% seguro del premio (o premios) a rifar, de lo único que estábamos seguros era de que debíamos tomar un boleto de aquel plato que funcionaba como una tómbola improvisada.

Uno a uno, mis compañeros fueron tomando un boleto de aquel plato y bueno… ¡¡a mi me tocó el ultimo papel de la rifa!! Entre broma y broma, todos empezaron a intercambiar sus boletos a ver si eso incrementaba sus posibilidades de obtener algo mas que un “siga participando”. Estuve a nada “milímetros” de seguirles la corriente e intercambiar el mío, pero la curiosidad me ganó y abrí el boleto… ¡Una excelente decisión! xD

El último boleto!!

El último boleto del plato!!.

Resulto ser que ese último boleto era el ganador del premio “misterioso”: Un par de entradas a una sala premium de algún cine, y resulta ser que las únicas salas de ese tipo en la ciudad las tiene Cinépolis, así que ahí (algún día jajaja) utilizaré mi premio (lo siento Cinemex).

Comida, risas, fotos y diversión, ¡mi primer día del maestro fue bastante divertido! 🙂

PD: Me encanta mi trabajo, por nada del mundo renunciaría a ser profesor o traductor/interprete.