Traducción libre del articulo publicado en www.medicaldaily.com/are-criminal-minds-born-or-made-bbc-documentary-explores-psychology-cold-blooded-324990

¿Las mentes criminales nacen o se hacen? Un documental de la BBC explora la psicología de los asesinos de sangre fría

Esta noche, la BBC explorara la mente de un asesino en “El misterio del asesinato: Una guía del horizonte” Este documental es conducido por el periodista británico Michael Mosley y explorará si los crímenes violentos de los asesinos son el resultado de su constitución fisica o de su educación. La ciencia, sin embargo, sugiere que ambas teorías podrían ser ciertas.

El gen del asesinato

En 2009, investigadores de la universidad de Brown vincularon  “el gen del guerrero” , una secuencia genética encontrada en al rededor 30% de la población masculina, con una mayor susceptibilidad a comportamiento agresivo.  El gen del guerrero, también conocido como MAOA, regula neurotransmisores involucrados con el control de impulsos. En el estudio, los investigadores encontraron que los individuos que poseen este gen, mostraron mas agresividad en respuesta a provocaciones bajo condiciones de laboratorio.

A pesar de que este gen es encontrado en muchos criminales convictos, también es encontrado en miembros funcionales de la sociedad. Esto ha llevado a los científicos a creer que, el simple hecho de poseer el gen MAOA no es suficiente para empujar a una persona a matar.

El asesinato en la mente

El cerebro de un asesino ha sido un tema popular para los científicos durante siglos, pero la investigación mas profunda y contemporánea sobre el tema es la que el doctor Adam Raine esta conduciendo hoy en día en la Universidad de Pensilvania Desde finales de los 80, Raine ha estado analizando los cerebros de criminales recurrentes buscando signos que delaten a un asesino. Como fue reportado por  The Guardian, en 1994, Raine llevo acabo un escaneo PET de 41 asesinos convictos y los comparo con un grupo de control “normal”. El estudio encontró diferencias significativas en la corteza prefrontal de los asesinos, en el área del cerebro asociada con el control de impulsos. Como fue reportado por la BBC, en investigaciones posteriores Raine también encontró que los cerebros de los criminales por lo regular tienen amígdalas cerebrales con mucha actividad, una región responsable de crear emociones.

Un  estudio  similar fue hecho, solo que esta ocasión  observando cerebros de psicópatas. Los psicópatas son descritos como  individuos indiferentes a las emociones  de otros, y, por lo regular, esta falta de empatía los conduce a cometer violencia y crímenes atroces. Investigadores del instituto de psiquiatría del King’s College de Londres encontraron que los cerebros de los psicópatas difieren de los cerebros de las personas “normales” y los cerebros de otros criminales violentos no psicópatas.

Si bien las diferencias craneales en el criminal fueron bien observadas, explicar como estas tienen lugar fue más difícil. Raine sugirió que un abuso en etapas tempranas de la vida causa tales cambios en la estructura del cerebro, con el cortex prefrontal siendo especialmente vulnerable durante la niñez temprana. Sin embargo, como fue reportado por la BBC, una historia de abuso solo es encontrada en una pequeña porción de asesinos convictos, haciendo esta relación inexacta

Naturaleza contra crianza

Parece ser que la receta para una naturaleza asesina es una combinación tanto de predisposición genética como de factores ambientales. Pero aún cuando algunos de nosotros tengamos una “estructura” diferente a otras personas, al final del día, nuestra composición biológica no significa un destino criminal.

De acuerdo a lo dicho a la BBC por Jim Fallon, profesor de psiquiatria de la Universidad de California “Si usted tiene algún gen de alto riesgo y sufrió de abuso en etapas tempranas de su vida, sus posibilidades de una vida de crimen son mucho mas altas. Si usted tiene algún gen de alto riesgo, pero no sufrió de abuso, entonces el riesgo es muy bajo”.

De acuerdo a Mosley, se estima que cada hora de cada día, por lo menos 50 personas son asesinadas en algún lugar del mundo. El crimen está al borde de una epidemia, una que ha plagado a la humanidad desde el principio de los tiempos. Los investigadores esperan descifrar el código de lo que impulsa a una persona a matar, con el fin de quizás prevenir a otros de ir por este camino.